COBARDE

 

Y todo vuelve a girar, y todo vuelve a caer; ya sin notar ni la más mínima intención de movimiento. Todo cae, todo se mueve, todo se destruye ante tus ojos frustrados y decepcionados. Las cosas siguen igual, igual que la última vez que volteaste la mirada y cambiaste de rumbo sin notar que dejabas lo que más querías atrás…

Las palabras ya están de más, los desencantos son tu mejor defensa frente a los ataques de esperanzas y bellos sueños. Te acomoda este estado de tristeza, no lo entiendes. Sueñas, piensas y temes lo que podría pasar si hubieras escogido el camino difícil, pero ahora nada ni nadie podrá volver el tiempo atrás, sólo eres un fracasado más en un mundo destruido, solo eres un alma en pena en medio del cementerio de ilusiones perdidas. Pero ya no importa, ya nada importa, solo queda esperar, esperar a que ocurra lo imposible, lo improbable, lo único que te puede devolver aquellas ganas de vivir, esas locas ganas de reír y de correr sin rumbo ni miedo, de abrazar y despertar aliviado, de mirar el mundo con las mismas ganas de cambiarlo que tuviste tiempo atrás.

Son solo sueños baratos de un cobarde, de aquel cobarde que prefirió correr, olvidar, arrancar y no enfrentar lo que ocurrió, ese cobarde que día a día se lamenta y trata de olvidar, ese cobarde que busca refugio y cariño en romances fugaces, ese cobarde que cada vez que se embriaga grita al mundo que te sigue amando, ese cobarde frustrado ya sin sueños ni esperanzas, ese cobarde que te mira oculto desde el mismo lugar, ese cobarde que te extraña, ese cobarde de mierda , ese patético cobarde desilusionado de todo y de todos, ese estúpido cobarde que solo le queda el recuerdo; pero he ahí el problema, es ese recuerdo el que lo hace estallar, y es ese recuerdo que quiere olvidar, olvidar tu sonrisa, olvidar las largas caminatas y conversaciones, olvidar la carretera perdida de mundos imaginarios, olvidar que alguna vez te amó.

Pero las cosas no son así, y es por eso que este lamento interminable continúa, no puede olvidar; y aunque lo pudiese hacer ni siquiera lo intentaría…

Por hoy sólo quiere levantarse y caminar de frente, con seguridad, con las ideas claras y grabadas en su mente y corazón, ver los colores de la vida y odiar, odiar y luchar, odiar y luchar y buscarte, odiar y luchar y encontrarte, odiar y luchar y encontrarte y destruir, odiar y luchar y encontrarte y destruir y construir; odiar, luchar, destruir y construir, pero contigo a su lado todo sería más fácil…

Maldito cobarde que ya pasó tu hora y tal como sucedió la vez anterior llegaste tarde…